Comida para perros en verano o invierno, ¿debe ajustar la alimentación?
Las temperaturas ideales para nuestros amigos de cuatro patas oscilan entre los 15°C y los 25°C: dentro de este rango, no necesitan protección contra el calor o el frío, y sus necesidades energéticas permanecen estables e inalteradas.
Fuera de estas temperaturas ambientales ideales, las necesidades energéticas del perro pueden variar para mantener una temperatura corporal constante e ideal. Por lo tanto, puede ser útil introducir pequeños cambios en la alimentación de nuestro amigo de cuatro patas durante el cambio de estaciones.
Naturalmente, no todos los perros necesitan ajustes en sus hábitos alimenticios debido a la temperatura exterior: hay algunos factores y características a tener en cuenta, además de consultar a expertos en la materia.
Comida para perros en invierno
Durante la temporada de invierno, las necesidades energéticas pueden aumentar debido al frío. Considere que el metabolismo para la termogénesis requiere un 20% más de calorías a temperaturas por debajo de 0°C, con la excepción de las razas nórdicas más resistentes al frío, para las cuales este aumento solo es necesario a temperaturas por debajo de -10°C. Por lo tanto, no solo se debe considerar la temperatura exterior absoluta, sino también una serie de factores adicionales, como la raza del animal y/o el tipo de pelaje y las características del entorno en el que vive habitualmente. Por ejemplo, los perros que viven principalmente al aire libre durante los meses de invierno y están expuestos a bajas temperaturas pueden requerir cambios en la alimentación, tanto en términos cuantitativos (cantidad de croquetas administradas) como cualitativos, como una alimentación con mayor densidad energética. La situación cambia para los perros que pasan la mayor parte de su tiempo en interiores y, a pesar de la temporada de invierno, solo están expuestos al frío durante períodos cortos, o incluso cuando las oportunidades para moverse al aire libre tienden a disminuir. En este caso, no se recomienda un aumento en la ingesta de energía, ya que esto podría llevar a una alteración del peso corporal ideal.
Comida para perros en verano
Por otro lado, durante la temporada de verano, es probable que los perros coman y se muevan menos, o lo hagan solo durante las horas más frescas del día. Este menor consumo de energía se compensa con un mayor gasto calórico debido a una respiración más frecuente, lo que ayuda a disipar el exceso de calor a través del vapor de agua. El consejo nutricional en este caso es aumentar la ingesta de líquidos, tanto proporcionando agua fresca y limpia (no helada, lo que podría tener consecuencias negativas para los intestinos) que esté siempre disponible para el animal, como ofreciendo alimentos húmedos que contengan aproximadamente un 75-80% de humedad. Sin embargo, este alimento debe consumirse en poco tiempo para evitar que el calor lo eche a perder o lo deteriore.
En ambos casos, es aconsejable consultar con expertos en la materia antes de realizar cualquier modificación en el plan de alimentación, para que las necesidades, los métodos y los tiempos de transición puedan evaluarse cuidadosamente de forma conjunta.