Los perros con gran apetito pueden mostrar trastornos de comportamiento a la hora de comer. Esto puede ser el resultado de la competencia con otros animales con los que conviven, la prisa por consumir su alimento, la expectativa de que haya más comida en camino, o simplemente los instintos primitivos de supervivencia. Este es un comportamiento natural típico de los perros que proviene de los recuerdos internos de la manada. A pesar de que ha pasado mucho tiempo y muchas generaciones, los perros de ciertas razas siguen teniendo este comportamiento.
¿Cuáles son los riesgos asociados para un perro que come demasiado rápido?
Un perro que traga su alimento sin masticarlo a fondo introduce una gran cantidad de aire en el estómago, lo que provoca trastornos digestivos. Esto incluso puede ir acompañado de vómitos ocasionales y dilatación gástrica, lo que en algunas razas puede conducir a una torsión de estómago y una sensación de hinchazón.
Acostumbrar a su perro a no comer rápido
No es fácil cambiar los hábitos de un perro adulto. Una de las primeras cosas que puede hacer es calmar al perro antes de llenar su comedero, utilizando un tono tranquilo y tranquilizador. Espere a que el perro se calme antes de que vea la comida. Intente evitar el ajetreo y la excitación en su perro justo antes de comer.
La elección del tipo de alimento también puede ayudar a veces. Elegir croquetas del tamaño adecuado puede ralentizar al perro, por ejemplo. También existen comederos especiales, los llamados comederos lentos, para perros 'demasiado entusiastas' que ayudan a reducir la velocidad de alimentación al animar al perro a masticar. Estos comederos están equipados con surcos, crestas y obstáculos en el fondo del recipiente que obligan al perro a comer más despacio y a fondo.
Si realmente resulta difícil ralentizar al perro, siempre vale la pena dividir la ración diaria en dos o tres comidas. Esto es especialmente recomendable para perros grandes propensos a la torsión gástrica.
Finalmente, dos cosas que no debe hacer
Evite retirar el comedero mientras el perro está comiendo, o mostrar prisa e impaciencia. Lo mejor es dejar al perro tranquilo durante la comida. Tenga también en cuenta si el perro perteneció a una manada en el pasado (por ejemplo, si proviene de una perrera o centro de cría). Estos perros tienden a comer rápido debido a la competencia por la comida en su vida más joven. Estos perros han experimentado presión para comer y, por lo tanto, vuelven rápidamente a este comportamiento en su nueva vida en casa.